(Por Francisco Ojados / Murcia)
El torero cartagenero permanece ingresado en la UCI tras ser cogido por un novillo
Llegan esperanzadoras noticias sobre el estado de salud del diestro cartagenero José Ortega Cano, que permanece ingresado en la UCI del Hospital Sagrado Corazón de Sevilla tras el percance sufrido el pasado miércoles en su finca, cuando resultó cogido por un astado al hacerle un quite al novillero Rafael Cerro.
El último parte de los doctores que le atienden en la Clínica Sagrado Corazón de Sevilla señala que el coágulo cerebral está estable y por el momento no es necesario operar. El diestro está recuperando la memoria
El cartagenero continuará en observación en la Unidad de Cuidados Intensivos durante todo el fin de semana. Junto a él se encuentran familiares y amigos, y su hijo José Fernando no ha abandonado el hospital en ningún momento, mientras que su hija Gloria Camila visita el centro fuera de horas de clase.
Los hermanos del diestro, Paco y Eugenio se desplazaron inmediatamente a Sevilla para estar junto al torero y para tener información de primera mano. Ayer por la tarde estuvieron con el diestro durante el breve periodo en el que los médicos permiten las visitas a los enfermos de la UCI. Valoran como lo más importante, por lo que les comentaban los galenos, que «el coágulo visto en los TAC permanece igual, sin que haya anomalías ni empeoramiento que sería lo más problemático en estas primeras 48 horas». Ambos han hablado con el torero al que han visto «tranquilo, descansando lo que puede».
Angustia
Los primeros momentos después del accidente en la Finca Yerbabuena fueron angustiosos, ya que el diestro cayó de muy mala manera a la arena de la plaza de tientas, golpeándose en la sien derecha, lo que provocío pérdida del conocimiento, que recobró durante el trayecto de 39 Km hasta Sevilla. Preguntado uno desus hermanos si el diestro si recuerda los hechos nos comenta que «José ha recuperado la memoria y considera que tuvo muy mala suerte, pero tiene lapsus de cosas que no recuerda del golpe, aunque es normal».
Ortega Cano estuvo el miércoles por la mañana en su Cartagena natal a donde llegó desde la tierra de su difunta esposa, Rocío Jurado, Chipiona, que lo ha nombrado hijo adoptivo de la ciudad. En Cartagena asistió a la misa funeral y al posterior entierro de su tía Concepción -Chón para la familia-, hermana de su padre, y tenía pensado volver a la ciudad portuaria el lunes para asistir a la inauguración de la nueva sede del Club Taurino de Cartagena. Desde Cartagena se marchórápidamente para estar por la tarde con Rafael Cerro, el novillero que apodera, y con el que está tremendamente ilusionado. Lo acompaña en la preparación que el novillero está llevando a cabo para matar seis novillos en solitario en Zafra.
Ortega anunció a principios de temporada que no torearía más debido a una afección cardiaca -y lo estaba cumpliendo- siguiendo las directrices de su cardiólogo, el doctor Pastor, otra de las personas que sigue de cerca en el Hospital Sagrado Corazón la evolución del maestro de Cartagena.
