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Chipiona con la Virgen, pero sin Rocío

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Rocío Jurado


(Por ABC.es) Antonio Jiménez/ChipionaMiles de personas en frente de Santuario
Chipiona se echó a la calle, viviendo ayer el día mas grande del calendario: la festividad de la Patrona, La Virgen de Regla. Ha sido la de este año una fiesta especial, porque todos los chipioneros han sentido la ausencia de Rocío Jurado.

Pero a la más grande no le faltaron centenares de varas de nardos en su sepultura, un centro de nardos y un ramo en las manos de su estatua. Y nardos en su chalet «Mi abuela Rocío», en el balcón, en el lugar preciso donde se ponía siempre Rocío, donde fue colocado un enorme centro con un lazo blanco que rezaba:«Viva la Virgen de Regla», «Viva la Madre de Dios», vítores que ella siempre daba al paso de su Virgen.

Eran los momentos mas difíciles para la familia de Ortega y Jurado. Cuando en el balcón aparecieron con José Ortega sus hijos Gloria Camila y José Fernando, Amador y Rosa Benito, Gloria y José Antonio, con Juan de la Rosa, el secretario de Rocío, todos se estrecharon en un abrazo y José no pudo contener las lágrimas. Posteriormente el diestro salió y se incorporó a la procesión, siguiendo la tradición de su esposa. Chipiona cubría su ausencia, con presencias de flores y nardos.

Por la mañana se celebró la eucaristía, presidida por el obispo de la Diócesis de Asidonia Jerez, don Juan del Río Martín. Al atardecer, la patrona salió en medio de una multitudinaria manifestación popular. A lo largo de su itinerario fue acompañada por miles de fieles, que sufrieron el fuerte calor.

Este año el recorrido estuvo vallado para proteger una alfombra de sal de casi cuatrocientos metros de largo, con dibujos de flores, Ortega Cano, a petición de la cuadrilla de costaleros de la Virgen de Regla, se hizo una fotografía con los hermanos y ellos aprovecharon para entregarle un costal y una camiseta de costalero, emotivo acto que Ortega agradeció, porque fueron los que pasearon el féretro de su esposa, desde el Santuario de la Virgen hasta el cementerio San José de Chipiona, para su sepultura. Fueron momentos de silencio ante la imagen.

Siguiendo la tradición de la más grande, la familia de Rocío, sus hermanos Amador y Gloria y su esposo Ortega Cano participaron en el desfile.

Rocío estuvo presente en el corazón de sus paisanos, cuya ausencia se hacía notar entre los fieles. «Hoy tenía que estar entre nosotros», -decían-. «Ella está con su Virgen de Regla», «Rocío está viva en el corazón de todos los que la queríamos». Este tipo de respuestas eran las más comunes entre todo aquel al que se preguntaba.



Miles de personas acompañan a la Virgen de Regla

en su salida

(Diario de Cádiz) Juan MelladoProcesión de la Virgen de Regla en Chipiona
La presencia de José Ortega Cano destacó en la tradicional procesión, en la que el recuerdo de Rocío Jurado estuvo presente en todo el recorrido

Miles de personas acompañaron ayer una vez más a la patrona y alcaldesa perpetua de Chipiona, Nuestra Señora de Regla, en su tradicional salida procesional desde su Santuario.

En torno a las seis de la tarde salía la morenita en su paso, adornado con nardos, y portada por una cuadrilla de costaleros voluntarios con su capataz, José Antonio Vázquez, al frente.

Los sones del himno nacional, interpretado por la banda de música Julián Cerdán de Sanlúcar de Barrameda, se confundían con los tradicionales cohetes tirados desde la terraza del Santuario, mientras una avioneta del ejército del aire arrojaba desde el cielo miles de pétalos de flores.

Una muchedumbre esperaba a la comitiva en la que no faltaba una nutrida representación de la comunidad franciscana con su provincial, fray Severino Calderón, y el rector fray, Alberto Ramos al frente, miembros de las diferentes hermandades, la corporación municipal encabezada por el alcalde, Manuel García, y los fieles devotos que en promesa acompañan a la Virgen. Destacaba la presencia, además, de José Ortega Cano y algunos miembros de la familia Jurado.

Una avenida de Regla adornada con una alfombra de sal diseñada por el artista local Diego Montalbán y con vallas de seguridad a los lados acogió a su Virgen.

A su paso por el chalet de la tristemente desaparecida Rocío Jurado, los costaleros volvieron a la Virgen viviéndose momentos de gran emotividad con muestras de cariño a la Patrona y a la figura de la artista.

El balcón donde siempre se asomaba la cantante contenía tan sólo un centro de flores en su recuerdo. En una terraza lateral se econtraba la familia Jurado al completo: Ortega Cano con sus dos hijos y su cuñado Amador Mohedano junto a su mujer Gloria, eran algunos de ellos.

En este punto del itinerario, el torero bajó para incorporarse a la procesión junto a la Corporación municipal, no sin antes ofrecerle a la Virgen de Regla un ramo de flores.

El recorrido de la procesión por la avenida de Jerez, más conocida popularmente como Villacañas, cobró especial dimensión entre los enhiestos eucaliptos en un espectáculo de luces y sombras que culminaron con la luminosidad del momento de la llegada al Monumento de la Luz.

El paseo marítimo Costa de la Luz, que discurre junto a la playa de Regla, aparecía también lleno de feligreses a la espera del paso de la Virgen. Y ya la anochecida en el Humilladero con la tradicional parada para cantar la Salve.

Entrada la noche, la Virgen enfilaba de nuevo a su templo con una mezcla de alegría y nostalgia de la muchedumbre.

Una vez más se había cumplido el rito y la Patrona entraba de nuevo en su templo entre una lluvia de cohetes, mientras chipioneros y visitantes devotos se sentían con la satisfacción del deber cumplido. Comenzada la madrugada, un espectáculo de fuegos artificiales en la playa despedía la intensa jornada.


Y Chipiona será como un enorme vacío

(Diario de Sevilla) Luis Carlos Peris Luis Carlos Peris

Seguro, segurísimo que el día de hoy pasará a los bien repletos anales chipioneros como uno de los más emotivos, quizá el día en que más va a echarse de menos a una hija del pueblo, a la hija de Chipiona por antonomasia. Esta tarde, cuando el sol esté aún en todo lo alto y ya pensándose en tirar hacia Salmedina, en el Paseo de Regla se le encogerán los adentros a un paisanaje agolpado ante el chalé Mi abuela Rocío.

Morbo en cantidades industriales por esa legión de paparazzi tan molesta, tan numerosa e impertinente, pero dolor sincero con plena seguridad en las entrañas de un pueblo que tenía en Rocío el referente más acusado y que se quedó sin ella hace tres meses. Hoy sale la Virgen morena de Regla por las calles de Chipiona y el vacío será considerable, imposible de superar, sobre todo cuando enfile su paseo y en la terraza de ese chalé estén todos menos ella, tarde ésta para el recuerdo.