www.chipiona.net

tu punto de encuentro

Enrique, Pedro y José, los tres amores de Rocío Jurado

E-mail

Rocío Jurado


Publicado: 01/06/2006

TODOELLAS.COM
C Joana Morillas
Rocío Jurado tuvo tres grandes amores en su vida: Enrique García Vernetta, Pedro Carrasco y José Ortega Cano. Al primero lo conoció cuando se convirtió en su manager y Cupido hizo el resto.

Lo cierto es que Enrique nunca llegó a olvidar a “la chipionera”: “Aquéllos fueron los mejores anos de mi vida. Nos quisimos mucho. Después de Rocío, viví en pareja, pero no me casé ni pienso hacerlo”.

Cuenta García Vernetta, y así se recoge en Rocío Jurado. Una biografía íntima, que él y la artista se amaban con locura. Sin embargo, “Rocío quería casarse y yo le iba dando largas, hasta que ella rompió la relación de repente. Nunca pensé que rompería así. Quizás si hubiésemos hablado más, habríamos seguido. Rocío es una mujer de gran personalidad”.

La separación de Enrique y el encuentro con Pedro Carrasco

Tras la separación de Enrique, Pedro Carrasco se cruzó en el camino de la más grande: “A Pedro lo conocí cuando atravesaba una época muy mala, me habían operado de un nódulo en las cuerdas vocales y había roto con Enrique. Un día coincidimos en un festival benéfico que se celebraba en Las Ventas, en el verano de 1974, con un calor asfixiante y llenazo hasta la bandera”.

El 21 de mayo de 1976, la cantante y el boxeador se casaron ante la Virgen de Regla en Chipiona. Aquella fue una boda multitudinaria que la artista guardó en su memoria como uno de sus días más felices: “Me casé con una ilusión muy grande y muy enamorada de Pedro. Fue un día maravilloso. Acabé extenuada de atender a tanta gente, pero !qué bonito fue!”.

Nacimiento, muerte y separación

La pareja vio colmada su felicidad con la llegada de su hija Rocío, la pequena vino al mundo el 29 de abril de 1977 y fue recibida con gran alborozo por toda la familia. Pero como los buenos momentos no duran demasiado, la Jurado tuvo un duro golpe cuando un cáncer de páncreas le arrebató a su progenitora. Durante anos, y como homenaje a ella, la artista interpretaba en sus espectáculos la canción Algo se me fue contigo. Al final, dejó de cantarla en público porque se deshacía en lágrimas.

Rocío volvió a quedarse embarazada en 1981. Por desgracia, la gestación no llegó a buen puerto y la cantante se sumió en una profunda depresión: “Cuando perdí al hijo que Pedro y yo esperábamos con tanta ilusión, recibí un golpe terrible, sentí una enorme frustración como mujer. Mi vientre, fuente de vida, se quedó vació”.

En 1986, Pedro y la Jurado se separaron, según algunos, por la constante atención que la artista dedicaba a su profesión, según Rocío Juradootros, porque el boxeador había perdido todo el interés en la madre de su hija y ya no le atraía como mujer. A pesar de la ruptura, la relación de la ex pareja siempre fue cordial y Rocío sintió como nadie la muerte del boxeador. Cuentan que cuando recibió la noticia se desmayó en la habitación del hotel que ocupaba en Barcelona.

La artista y el torero

La Jurado y José Ortega Cano se prendaron el uno del otro en la consulta del doctor Claudio Mariscal. La relación fructificó y se convirtieron en marido y mujer en una multitudinaria boda celebrada en la finca Yerbabuena el 17 de febrero de 1995. Cuatro anos más tarde adoptaron a José Fernando y Gloria Camila en Colombia. Lo del torero y la cantante fue una historia de amor que sólo la muerte consiguió truncar. Hay quien dice que José nunca conseguirá superar la pérdida de su amada. Quizás, sus hijos y el carino de sus más allegados consigan aliviar su pena.

Desde que a Rocío le diagnosticaran el cáncer, Ortega Cano siempre estuvo a su lado. Su dedicación ha sido encomiable y motivo de elogio por parte de amigos y familiares. Ahora le toca caminar sólo, su mujer se ha ido y nadie sabe cómo encauzará el futuro.