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Arquitectura del Santuario de Ntra. Sra. de Regla.

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Virgen de Regla


antiguo Monasterio de Regla
Esta es una imagen del antiguo Monasterio de Regla, antes de 1.882, antes de que se comenzara el nuevo Santuario de Regla. En esta imagen quedan muchísimos vestigios del antiguo Castillo de los Ponce de León

  Para el conocimiento sobre la arquitectura del Santuario de Regla traemos a estas páginas de Crónicas de Chipiona un estudio realizado por Fco. González Luque, para la revista "Pliegos de la Academia de Bellas Artes Sta. Cecilia del Puerto de Santa María".

El Santuario de Regla en Chipiona se levantó sobre la antigua fortaleza de los Ponce de León en el siglo XIV, restaurado en el XVII y acabado entre 1835 y 1882, fue luego acondicionado por la comunidad de franciscanos misioneros levantándolo de sus ruinas con la ayuda de los Duques de Montpesier.

 

Orígenes del Monasterio y evolución Histórica.

  Para realizar una aproximación histórica al Santuario de Regla es preciso remontarse a los comienzos del siglo XIV. En 1303, fecha de la que arranca el patronazgo de los Ponce de León sobre este monasterio. La hija de Alonso de Guzmán, Isabel, recibe como dote en su matrimonio con Hernán Pérez Ponce de León, las villas de Rota y Chipiona, y ésta con la fortaleza de Regla y su ermita. Pero será a finales de esta centuria, en abril de 1399, cuando se feche la fundación del Monasterio de Santa María de Regla: la "Carta de Donación" por la que D. Pedro de León cede a Fr. Gonzalo de Córdoba la ermita donde estaba la Virgen, probablemente a cargo de mojes agustinos desde hacía tiempo.

El número de religiosos que albergaban crecía con el paso del tiempo y las necesidades devocionales de la villa también. Esto motivó que a mediados del siglo XV y bajo el patronazgo del Duque de arcos, D. Rodrigo Ponce de León, el edificio se ampliara. A la pequeña iglesia de tres naves (con orientación opuesta a la actual) se añadió por su lateral izquierdo un patio mudejar abierto (el llamado actualmente de los Plátanos) emplazado sobre el antiguo patio de armas del castillo. De esta centuria conocemos el nombre del cantero, Juan de Porras, relacionado con las obras del refectorio. Asimismo tenemos constancia del auge devocional del santuario.

Durante los siglos XVI y XVII, se construyó un patio en la fachada abierta al arenal para hospedar a peregrinos y se habilitaron caballerizas para animales. También se modificó el claustro mudejar: yeserías cubriendo sus bóvedas y exvotos, y cuadros devotos decoraron sus muros laterales. El cierre de este claustro fue tarea posterior, así como su revestimiento con azulejos en las cuatro galerías.

El último cuarto del siglo XVIII el monasterio sufre una remodelación que afecta, entre otras obras, a la construcción del piso superior del claustro y la escalera principal.

En esta centuria se funda una Casa de Estudios a cargo de la Orden Agustina, pero también hay que citar algunos reveses sufridos por el monasterio. Por ejemplo, a los asaltos corsarios del siglo anterior hay que añadir ahora las amenazas de la escuadra inglesa y los destrozos provocados por el maremoto de 1.755. Y a los legados de los Duques de Medina Sidonia y Arcos del siglo XVII le sucede una etapa de declive de donativos nobiliarios, en constraste con el incremento del felvor popular y la vitalidad devocional que experimenta el santuario.

A lo largo del siglo XIX atraviesa penosas circustancias históricas entre las que destacamos los desperfectos y expolios a raiz de la invasión francesa de 1.808 y la exclaustración de los monjes agustinos en 1835 tras la desamortización de Mendizábal. La propiedad del edificio y todos sus bienes.

 

 
Crónica de Chipiona