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Las Coronas de Regla

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Virgen de Regla


Coronas de Oro de la Virgen y del niño
Coronas de Oro de la Virgen y del niño construidas por el orfebre Manuel Saeza Velasco para la Coronación Canónica de la Stma. Virgen de Regla de Chipiona.

Coronas de Oro de la Virgen y del niño

La Corona del Niño de la Virgen.

El 20 de Noviembre de 1.953 una bien nutrida comisión artística integrada por el Sr. Director de la Escuela de Bellas Artes de Sevilla, D. José Hernández Díaz; D. Aurelio Gómez Millán, arquitecto y D. José Antonio Calderón, Catedrático de la Universidad de Sevilla, examinó en el Santuario los bocetos presentados para la Corona; quedando aprobado, tras detallado estudio, el presentado por el orfebre sevillano D. Manuel Seco Velasco.

El Sr. Seco es bastante conocido en esta región andaluza por las numerosas obras que de este arte han salido de sus talleres, enclavados en las calles de Matahacas y Cruz Roja en Sevilla. Entre ellas están la restauración de la Urna de San Fernando, así como también las Coronas para las Vírgenes del Carmen de la misma Ciudad, y de Loreto de los P.P. Franciscanos. Pero sin duda la que recordará con más cariño es la reproducción en plata y oro del paso de la Virgen de los Reyes, ofrendado por Sevilla a S.S. Pio XII con motivo de la definición del dogma Asuncionista.

Pues bien, el Sr. Seco también será el que labre la Corona de nuestra Virgen de Regla.

Para su ejecución definitiva dejósele en amplísima libertad preceptuándole tan sólo armonizasen gusto netamente religioso, con el más puro estilo artístico.

Dedicose con gran tesón a cumplir su cometido, pudiendo presentar la maqueta el 30 de Diciembre del mismo año, ocupándole la realización del proyecto 7 meses.

Para mediados de agosto ya era realidad la joya que la Virgen de Regla ceñiría.

El proyecto completo comprendía: dos Coronas, Ráfaga y Media luna. De las cuatro piezas, la Corona de la Virgen, que es la principal, consta de tres piezas distinguibles: Corona propiamente dicha, bola simbólica del mundo rematada por una cruz grande, y el adorno con resplandor de la Corona con remate de doce estrellas en su derredor.

Cincelada y repujada en oro de 22 ktes. presenta un conjunto grandemente armónico, pero sobre todo esbelto y airoso a pesar de los 2.553 grs. de oro que pesa. Su estilo es el mismo que el de las Vírgenes sevillanas, barroco.

Para su adorno fue preciso grabar varias alegorías; pero de tal forma que evocasen convenientemente las circunstancias de tiempo y lugar y la característica, cabria llamarla, substancial del hecho.

Las alegorías grabadas en la Corona propiamente dicha son las efigies de la Inmaculada, en el esbozo que concibiera su primer pintor, Murillo; de San Francisco, San Buenaventura, San Antonio, el V. Juan Duns Scoto y San Agustín.

Y por fin para su total realce hay adaptadas y convenientemente distribuidas por toda ella 145 brillantes, 186 diamantes, 51 perlas, 17 esmeraldas y 7 rubíes.

En la bola del mundo y en la Cruz, clavada sobre ella en señal de triunfo hay también distribuidos 10 brillantes grandes, 26 medianos, 18 pequeños, y 15 diamantes.

La Cruz es sin duda la pieza mas artística y de más valor en ella; los diamantes van engrazados en platino para mayor notoriedad.

Finalmente las filigranas del adorno, que semejantes a doradas nubes dan la impresión de estar sostenidas por cuatro angelitos de oro esmaltados, dan origen a unas prolongaciones cuyas bases son 12 cartelitos alegóricos de las Letanías, terminadas en 12 estrellas, alusivas a las del Apocalipsis. Diseminadas en él van 164 brillantes, 90 diamantes, 96 rubíes "bargues" y redondos, 6 zafiros, 6 perlas, 2 topacios y 30 esmeraldas.

El total, pues de piedras, distribuidas en la Corona de la Virgen son: 363 brillantes, 291 diamantes, 112 rubíes, 57 perlas 47 esmeraldas, 6 zafiros y 2 topacios. Total: 878 piedras.

La Corona del Niño, digna compañera de la de Nuestra Señora, cuyo peso es de trescientos treinta gramos de oro, es simple, de tipo regio, cincelada también en oro de veintidós kilates. y adornada por: veinticinco brillantes, cuarenta y un diamantes, noventa y dos perlas y diez esmeraldas.

La Ráfaga, cuyas chapas soldadas dan la impresión de ser macizas, es de plata dorada con veintitrés angelitos sin dorar por adorno. Su peso es de 10.700 grs.

En cambio, de plata sola, pero con adornos en relieve, corona regia en el centro y dos estrellas en los extremos, es la Media Luna. Su peso es 1.700 gramos.

 

 
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